Lo Astral

En el enfoque de la Astrología del Desarrollo, existen varias maneras de abordar el tema. En esta serie de notas relacionadas, iremos acercándonos a los distintos indicadores que se observan para ir configurando la mirada astrológica que nos brinda un panorama completo del desarrollo en Astrología.

Uno de los indicadores consiste en las crisis vitales relacionadas con los signos de Escorpio, Sagitario, Capricornio y Acuario en la carta astral. Se trata de influencias emocionales que las personas atravesamos de manera periódica cada vez que ampliamos el desarrollo de nuestras facultades vitales, las que mencionaremos a continuación. Estas crisis aportan energía que luego será reconducida a través de la mente.

A continuación, lo astral que emerge en las situaciones de vida:

Escorpio y el pensamiento. Observando la casa o las casas en la que se encuentra emplazado el signo, obtenemos datos acerca de la estrecha relación mente-cuerpo. ¿Cómo resulta afectada la fisiología en el encuentro con el lenguaje? En una perspectiva mítica, se trata de un momento que resulta imaginario para el presente, ya que no poseemos una memoria específica del encuentro primigenio. La Astrología, en este punto, puede convertirse en una herramienta útil de reconstrucción histórica que puede ser utilizada para repensar la actualidad de la relación psique-soma. Este signo guarda muchos paralelismos con la época de gestación intrauterina. Para la conciencia astral, cambia la cualidad de un deseo que se halla arraigado en los modos del funcionamiento fisiológico, proceso que se expresa como dolor autoinfligido, una progresiva percepción de la pérdida de integridad al desprenderse de antiguos modos, una mayor vulnerabilidad al cambiar la percepción de sí y una serie de muertes simbólicas sobre un terreno que se ha tornado estéril.

Sagitario y el magnetismo. Observando la casa o las casas en la que se encuentra emplazado el signo, obtenemos datos acerca de las circunstancias que nos llevan a configurar un horizonte de aspiraciones. Aún no contamos con la energía necesaria para alcanzarlo pero son estas circunstancias emocionales las que provocan la conformación de una meta vital. En una perspectiva mítica, se pueden trazar paralelismos con el nacimiento en este mundo, momento en el que el cuerpo comienza a desarrollar un magnetismo de manera independiente del cuerpo gestante. La casa o casas de Sagitario indican, en resumen, la situación emocional que subyace a la ampliación de la facultad de atraer y de rechazar energía física y mental. En la experiencia se registra un nuevo impulso, una nueva modalidad de atracción magnética con movimientos mucho más intuitivos, conducidos por una sensibilidad que se presenta como medio de percepción antes que cualquier herramienta abstracta, intelectual o emocional.

Capricornio y la intuición. Observando la o las casas en la que se encuentra emplazado el signo, obtenemos datos acerca de las bases anímicas para la percepción extrasensorial. En las circunstancias de dichas casas encontramos asociados los rasgos emocionales de nuestra actividad psíquica, la energía con la que podemos interpenetrar todas las cosas, sin importar la densidad que presenten y así conocer a través del medio etérico su composición, estructura y movimientos. Es importante entender una diferencia sutil: la casa o casas señalan las situaciones de índole personal que se anudan al desarrollo de la facultad intuitiva, no a su puesta en marcha en la vida cotidiana. En la experiencia se acentúa la consumación de tendencias kármicas en amplios niveles de agregación de energía, se actualizan proyecciones, se aceleran los finales y las cristalizaciones del deseo se quiebran si la atracción magnética del pensamiento las sostiene y no las desestructura. Tiempos, medidas, balances, evaluaciones, finales e inicios son los parámetros para una actividad emocional que lleva a expandir la percepción.

Acuario y la voluntad. Observando la casa en la que se encuentra emplazado el signo, obtenemos datos acerca de las circunstancias emocionales que impulsan el desarrollo de la voluntad. El signo y su o sus casas señalan la raíz anímica de lo que posteriormente tomará forma como facultad de elección individual. Junto con las circunstancias de Capricornio, el signo de Acuario puede ser historizado con mayor conciencia por cada persona pues corresponden a etapas del ciclo vital en las que es posible realizar un recorrido consciente de la historia personal, de manera tal de poder observar con mayor facilidad cuándo y cómo se han activado los resortes anímicos que condujeron a ampliar la facultad intuitiva o volitiva. La actividad astral de Acuario aporta los rasgos de la transmutación final, el dinamismo impersonal y desapegado de las formas y condicionamientos kármicos que a través de la creatividad, el afán de innovar y el inconformismo indica que la materia física resulta limitada: la conciencia busca ampliar los niveles de resonancia y de atracción magnética y expandir la visión hacia la percepción trascendental del plano.

Las casas involucradas constituyen áreas críticas que en principio operan como factores de desestabilización hasta que se consolidan las resoluciones mentales aparejadas. Pero también surgen como una fuente de energía permanente, recursos inagotables de la experiencia que impulsan el desarrollo a partir de la frecuencia anímica que presenten. Son el reservorio del psiquismo entendido como conjunto de factores mentales en sentido amplio, no meramente psicológicos.

Las facultades vitales mencionadas (pensamiento, magnetismo, intuición, voluntad) serán tema de la nota siguiente en esta misma serie de indicadores para la Astrología del Desarrollo. Estas facultades son indisociables de las crisis vitales que hemos mencionado, pues son los desarrollos que permiten reconducir la energía emocional involucrada a través de la acción de cuatro signos específicos: Leo, Cáncer, Géminis y Tauro. La mecánica de la reconducción la podrán observar en la nota Lo Mental, en este mismo blog.

©Julia Pérez Bustamante. Todos los derechos reservados.


Tres Mancias

Mi nombre es Julia Pérez Bustamante y resido en Argentina. He estudiado y practicado diversas mancias durante décadas y actualmente me dedico a realizar lecturas de monedas (I Ching), de cartas de Tarot y de cartas astrológicas. En todas ellas, mi perspectiva es pragmática y laica, enfocada en aportar información real, precisa y útil para que el consultante tome decisiones por sí mismo.

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