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Lo Mental

Esta nota ofrece una continuación para Lo Astral, en este mismo sitio. En aquella nota, se expusieron las energías de signo que promueven el desarrollo impulsando movimientos emocionales específicos ligados a la fisiología, el magnetismo, la intuición y la voluntad. En esta oportunidad, nos vamos a introducir en las características de las resoluciones mentales para esas crisis astrales señaladas en la carta natal cuando se considera el desarrollo del signo ascendente.

Vamos a retomar las regencias esotéricas indicadas por A. A. Bailey en Astrología Esotérica para comprender que:

El signo de Leo y sus casas astrales permiten reunificar la energía emocional que había sido despertada a través de las experiencias escorpianas. La energía astral se reconduce para organizar la percepción de sí y arribar a una autodefinición consciente. En la perspectiva evolutiva, la del desarrollo de los elementales, la energía mental se recepciona desde el período de gestación y la fase se completa cuando finalmente se alcanza la conciencia individual, con la facultad de reflexión y los primeros trazos de la personalidad. En esta etapa, es importante considerar la acción de Urano como fuerza planetaria predominante al momento de aglutinar la energía (regente esotérico de Leo).

El signo de Cáncer y sus casas astrales permiten reunificar la energía emocional que había sido despertada a través de las experiencias sagitarianas. De esta manera, se inicia una nueva manera de regular el intercambio de energía con el medio y de sintetizarla en el funcionamiento interno. El resultado es que se refuerza la atracción magnética del pensamiento, con la impronta de Neptuno como planeta directriz de este proceso resolutivo (regente esotérico de Cáncer).

El signo de Géminis y sus casas astrales permiten reunificar la energía emocional que había sido despertada a través de las experiencias capricornianas. Con la liberación de energía astral, la percepción reunifica los polos mentales y se adapta a las cualidades de la energía, discriminándola y sintetizándola desde una mayor flexibilidad en el enfoque y movimiento. La experiencia termina de definir la dirección de la energía mental con la impronta de Venus como fuerza que rige todo este movimiento de resolución (regencia esotérica de Géminis).

El signo de Tauro y sus casas astrales permiten reunificar la energía emocional que había sido despertada a través de las experiencias acuarianas. La energía liberada es reutilizada por el cuerpo mental para la construcción material de la realidad densa según esquemas mentales de construcción, con la impronta de Vulcano como factor planetario decisivo al momento de plasmar la voluntad (regencia esotérica de Tauro).

Para recapitular, tenemos entonces cuatro fases críticas (Escorpio y Plutón, Sagitario y Júpiter, Capricornio y Saturno, Acuario y Urano) y cuatro fases resolutivas enteramente mentales (Leo y Urano, Cáncer y Neptuno, Géminis y Venus, Tauro y Vulcano).

De esta manera, al observar una carta astral podremos identificar dos sectores claramente delimitados que se ponen en funcionamiento a medida que desarrollamos facultades vitales: el pensamiento (Escorpio-Leo), el magnetismo (Sagitario-Cáncer), la intuición (Capricornio-Géminis) y la voluntad (Acuario-Tauro).

Las actividades de estos signos se integran venciendo las barreras de la oposición elemental (Fuego-Agua, Tierra-Aire) debido a que las resoluciones son mentales, es decir, que ocurren en la esfera ideativa en la que no existen las fricciones propias de la materia natural. ¿Puedesver la integración entre signos y sucesos indicados por las casas involucradas?

Fases Astral Regente Resolución Regente Conciencia Edad
I Escorpio Plutón Leo Urano Reflexiva Gestación
II Sagitario Júpiter Cáncer Neptuno Magnética 0;7
III Capricornio Saturno Géminis Venus Intuitiva 7;14
IV Acuario Urano Tauro Vulcano Del sonido 14...

La fase I es principalmente intrauterina y desarrolla la conciencia de sí. La reflexividad, de todas maneras, es una facultad que continúa desarrollándose a lo largo de los años, a medida que se integra con el desarrollo de otras facultades vitales.

La conciencia magnética de la fase II comienza a desarrollarse desde el nacimiento y se consolida hacia los 7 años, cuando el cuerpo etérico alcanza su punto de maduración. En términos astrológicos, lo observamos en la relación Sol-Ascendente en la carta astral.

La conciencia intuitiva de  la fase III se desarrolla principalmente entre los 7 y 14 años, y lo observamos en la relación Sol-Ascendente en la carta mental, mientras que la conciencia del sonido de la fase IV se desarrolla desde los 14 años en adelante y la observamos en la relación Sol-Ascendente en la carta magnética.

La manera de ubicar los ascendentes y posiciones planetarias en la carta mental y en la carta magnética la podremos observar en la nota Las tres cartas natales, en este mismo sitio.

©Julia Pérez Bustamante | Todos los derechos reservados

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