Esta nota ofrece una continuación para Las tres cartas natales, dentro de la serie de entregas acerca de la Astrología del Desarrollo. Ahora vamos a adentrarnos en la importancia esotérica que tiene el Ascendente para la conciencia. Habrá que tener en cuenta que los términos y los conceptos empleados son tan sólo una manera de nominar la experiencia que, en sí misma, es una. Si se alude a “sustancias”, “planos”, “cuerpos” y “formas” es tan sólo para intentar transmitir la objetivación astrológica de algunos procesos energéticos.

Como ya saben, el Sol cuenta con un horizonte de desarrollo, su Ascendente, el que se asimila cuando se opera reflexivamente y se expanden la percepción y la receptividad. La energía del Ascendente indica el desarrollo mental para la conciencia del presente.

Mientras que el signo del Sol natal aporta las características de la vitalización sobre el cuerpo físico (sustancia vital física en forma de calor) y el signo de la Luna aporta las características de la vitalización sobre el cuerpo mental (sustancia vital astral en forma de deseo), el signo del ascendente solar indica el tipo de vitalización que introduce variabilidad e innovación al aplicar sustancia vital mental sobre las formas lunares. Las vitalización física (Sol) posibilita la manifestación densa (kármica) pero la vitalización solar (Ascendente del Sol) tiende a agotarla: al aumentar la fluidez en la circulación del cuerpo etérico, la energía sutil impregna la materia densa y se avanza en el conocimiento e integración consciente de las tres zonas de actividad de cada signo (la astral, la mental y la magnética). En esta afirmación se encuentra condensada la explicación acerca de cómo se transforma inexorablemente el karma.

En principio, la percepción y la expresión vital se hallan condicionadas por los principios luminares (Sol, Luna) y desde ella se inicia la asimilación de la energía del ascendente solar, la que de manera práctica abre las puertas de la comunicación fluida entre las energías más densas y las más sutiles. En sentido esotérico, la vitalización solar se refiere a la acción conjunta de los tres cuerpos sutiles de conciencia o solares (mental, magnético, volitivo) sobre los tres cuerpos más densos o lunares (físico, etérico y astral) y se inicia desde el momento en que opera la conciencia mental.

En la vitalización solar se asimila la energía del Ascendente y la conciencia invoca las energías en correspondencias mental y magnética a las físicas-astrales: las objetivadas en las composiciones. Estas siempre han operado a través de sus correspondencias más densas pero no habían sido experimentadas en su misma actividad (solar). Debido a que cada ascendente (astral, mental, magnético) es una experiencia etérica específica que se asimila con cada expansión de conciencia, los aspectos cruzados al horizonte se consideran sólo al momento de interpretar alguna de dichas expansiones o desarrollos, no antes, y señalan los principales componentes que se reorganizan en la estructura vital.

La integración del horizonte astral es la actividad que indica el desarrollo del magnetismo y se vuelve un proceso consciente cuando la Mente enfoca la energía a través del regente esotérico o mental del signo solar. A nivel físico-etérico, la energía también es captada a través del regente magnético y en conjunto, la expresión vital resulta modificada: la emoción (regente astral) y el magnetismo físico (regente magnético) pasan a estar mediados por la percepción mental (regente mental). El desarrollo del magnetismo también resulta ser, entonces, la conjunción abstracta de los regentes del signo solar al signo ascendente y se interpreta siguiendo el sentido invertido de lectura, es decir, desde el signo y a través de los regentes, ya que

la captación no surge desde las condiciones anímicas y materiales de la experiencia sino que es actividad solar : se trata del desarrollo de la conciencia mental, la que percibe y direcciona la energía desde su enfoque esotérico.

Los desarrollos también consolidan actividades específicas. Para la expansión magnética, es preciso que la conciencia haya transmutado la energía astral y se haya consolidado la armonización de los polos emocionales de la experiencia de manera tal que pueda enfocarse en el desarrollo de este tipo de percepción y de la facultad creadora que conlleva. En la transición, la actividad astral de Sagitario y la mental de Cáncer resultan vitales.

Para el desarrollo de la voluntad, es preciso que la conciencia haya consolidado la síntesis mental de polos (integración con el signo opuesto al solar), lo que ocurre a medida que la estructura asimila la energía del ascendente mental, el horizonte magnético de desarrollo. La integración de esta energía en particular indica la consolidación de la actividad de síntesis.

En el desarrollo de la percepción fusionada, el ascendente de la carta magnética es la energía particular que al ser asimilada consolida un tipo de conciencia que ya no se fragmenta según los ejes zodiacales y que no se polariza según los movimientos planetarios.

ConcienciaSigno a asimilarFases de transiciónActividades de consolidación
ReflexivaAscendente astralSagitario – CáncerTransmutación solar y lunar
IntuitivaAscendente mentalCapricornio – GéminisSíntesis mental de polos
Del sonidoAscendente magnéticoAcuario – TauroPercepción fusionada

Los practicantes de Astrología podrán ahora integrar los elementos reseñados en la serie de notas sobre la Astrología del Desarrollo al momento de considerar los ascendentes en las tres cartas natales:

  1. Entre los 0 y los 7 años

    Se desarrolla la conciencia magnética asimilando la energía del ascendente astral, lo que equivale a la conjunción abstracta al Ascendente de los regentes del signo solar. La crisis vital surge a través de las casas ocupadas por Sagitario y la resolución mental ocurre a través del signo de Cáncer. Planetas relevantes: Júpiter y Neptuno

  2. Entre los 7 y los 14 años

    Se desarrolla la voluntad asimilando la energía del ascendente mental. Surge la conciencia intuitiva y su indicador lo constituye la crisis vital que se observa en las casas ocupadas por Capricornio. La resolución mental a dicha crisis ocurre a través del signo de Géminis. Planetas relevantes: Saturno y Venus

  3. Desde los 14 años

    Se desarrolla la percepción fusionada o conciencia del sonido, lo que ocurre asimilando la energía del ascendente magnético. El proceso puede observarse a través de la crisis vital ocurrida en las casas regidas por Acuario, y la resolución mental se produce a través de las casas ocupadas por Tauro. Planetas relevantes: Urano y Vulcano

Sólo resta considerar una cuestión teórica muy importante. Cada desarrollo no se agota con los posteriores sino que se integra a los venideros: el pensamiento, el magnetismo, la intuición y la voluntad son aspectos de la Mente que no cesan de desarrollarse y, por tal motivo, es posible estudiar las tres cartas natales como indicadores permanentes de ellos, ya sea como totalidades en sí mismas, ya sea en sus interacciones.

Esta es la última nota de la serie de publicaciones acerca de la Astrología del Desarrollo, un enfoque que justamente nos habla acerca de una promesa en el horizonte, una posibilidad al reencarnar en la Tierra mientras la acompañamos en sus movimientos inteligentes (alrededor del Sol y sobre sí misma). Ahora vamos a mencionar muy brevemente algunas cuestiones relacionadas con el núcleo de este enfoque: qué es lo que observamos y en relación con qué.

Las afinidades magnéticas durante la concepción y la gestación intrauterina se enlazan con mucha facilidad a las mareas físico-emocionales cuando aún no hay mediación mental (*) tal como la experimentamos en el día a día. Luego del nacimiento (marcado por el dolor y a veces por la muerte), las condiciones naturales de existencia siguen siendo salvajes y crudas, lo que tal vez justifique a algunas tradiciones astrológicas cuando consideran a los ejes lunares como indicadores maléficos.

En otras notas del blog, ya habrán leído acerca de los condicionamientos psicológicos inevitables que se derivan del hecho de vivir en un entorno cultural y que a veces obturan la expresión del potencial mental en latencia aún contenido en la materia (cuerpo físico). Sin embargo, es la misma cultura la que también instrumenta la posibilidad de desarrollo: el desarrollo como acción no es natural sino una chance que se deriva del hecho de vivir en la Tierra, gracias a ella, pues son sus movimientos inteligentes los que nos plantean un horizonte al nacer. Para el propio desarrollo es preciso, entonces, el acople de dos inteligencias: la del planeta que nos aloja y la nuestra que recupera lo latente en la naturaleza.

Como siempre, pueden dejar sus preguntas e inquietudes para ampliar, profundizar o simplemente comentar en relación con estos temas y sus prácticas.

©Julia Pérez Bustamante | Todos los derechos reservados

(*) El momento de la concepción es clave para estudiar el karma de densificación. Las sintonías magnéticas poseen sus propias características, entre los éxtasis y sus posibles antónimos.

Los Ascendentes

Tres Mancias

Soy Julia Pérez Bustamante y resido en Argentina. He estudiado y practicado diversas mancias durante décadas y actualmente me dedico a realizar lecturas personalizadas con monedas (I Ching), con cartas de Tarot y cartas astrológicas. También enseño Astrología on line. En todas mis lecturas, el enfoque es pragmático y laico, aportando información real, precisa y útil para que quienes me consultan ¡tomen decisiones por sí mismos!

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