El karma del Sol en Capricornio

Capricornio

La naturaleza terrena transmuta hacia el Aire y así el cuerpo comienza a absorber energía enfocándola a través de Venus. Las densificaciones cristalizan en abruptas formas kármicas y según los mismos parámetros que definieron la materialización. Cada forma se agota transitando sus efectos y así la experiencia del desarrollo se vuelca hacia la construcción armónica, una actividad que redefine las cualidades de la belleza y del placer.

Si el sentido de responsabilidad es autoimpuesto, puede surgir la sensación de haber terminado los procesos cuando aún no se los ha empezado o cuando recién se hallan en sus inicios. Se trata de una pantalla de protección emocional que equipara maduración con rigidez, lo que termina extendiéndose a otras áreas de la experiencia que se vuelven inmodificables o eternas en apariencia.

Cuando se observan los efectos del paso del tiempo, también se percibe cómo distintos elementos se han combinado para decantar en determinadas situaciones a través de inicios, desarrollos y finales que se pueden ir racionalizando. Así, se comprende que los modos personales resultan ser procesos de construcción y solidificación sobre sí mismo, antes que una obligación de ser.

Este tipo de conocimiento sobre la realidad subjetiva es extensible a las formas del mundo concreto, incluyendo la manera de administrar los bienes materiales ya que se precisa de parámetros lo más objetivos posibles para calibrar los propios desarrollos y logros, lo que permite desarrollar la habilidad de deconstruir y reconstruir productivamente las estructuras internas y externas. Esta habilidad es la que utiliza la flexibilidad para evitar rupturas o quiebres a consecuencia de la excesiva rigidez, para observar cíclicamente cuándo conviene reiniciar un proceso y para estimar cuándo ha finalizado debido a que ya no es posible extraer mayor experiencia del mismo sin tornarse repetitivo o redundante.

Cuando se registren los momentos de iniciar cambios y se los ponga en marcha, se precisará que estos ocurran dentro de un marco afectivo estable y con cierto grado de maduración que no comprometa la seguridad emocional, ya que no se podrá avanzar en la línea evolutiva si no se movilizan el deseo y sus formas ancladas o fijadas. Progresivamente, los parámetros que se usen para interpretar la realidad, valorar las experiencias y proyectar ideas se trasladarán desde los aspectos más materiales de la existencia hacia los aspectos más armonizadores, conciliadores, integrativos y construidos en torno a los sentimientos y los afectos como ejes básicos de cualquier actividad, movimiento de la conciencia que no dejará de tener efectos capitalizables.

Las formas mentales atraviesan todo un ciclo completo de expresión: crecimiento, desarrollo, maduración y finalización. Así, el cuerpo canaliza atracciones que al construir afinidades y rechazos señalan terminaciones. La actividad magnética es dual según el momento en cada ciclo de pensamiento y es armónica para el movimiento total. Los cambios en las afinidades se hallan sujetos al karma mental.

©Julia Pérez Bustamante. Todos los derechos reservados.

La Cabra

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Tres Mancias

Mi nombre es Julia Pérez Bustamante y resido en Argentina. He estudiado y practicado diversas mancias durante décadas y actualmente me dedico a realizar lecturas de monedas (I Ching), de cartas de Tarot y de cartas astrológicas. En todas ellas, mi perspectiva es pragmática y laica, enfocada en aportar información real, precisa y útil para que el consultante tome decisiones por sí mismo.

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