El karma del Sol en Escorpio

Escorpio

La naturaleza acuosa transmuta hacia el Fuego y así el cuerpo comienza a absorber energía enfocándola a través de Mercurio. El movimiento que enriquece es el mismo que eventualmente conduce a agotar el poder de atracción. Repitiendo la experiencia se descubren las cualidades abstractas del deseo y así las necesidades biológicas y emocionales pierden poder condicionante. La percepción y la conciencia se reorientan definitivamente hacia la experiencia creadora del libre albedrío.

Los procesos de cambio interno suelen ocurrir de manera silenciosa pero los efectos en las relaciones con el entorno pueden ser un buen indicador de su magnitud y profundidad, sea cual sea la dirección y cualidad del movimiento que se emprende.

Al encarar los modos del deseo, la sexualidad y el afecto, las transmutaciones comienzan a revisar de raíz cada uno de los vínculos, sus bases y también tanto lo que se recibe de ellos como lo que se da. Cuando aumenta la percepción del tipo de intercambios y se toman decisiones de renovación, suelen surgir los problemas típicos relacionados con la permanencia y la regeneración, ya que lo que para algunos puede resultar enriquecedor y positivo, para otros puede significar una forma de violencia afectiva en la que ironías y traiciones resultan ser reacciones psicológicas ante lo que se traduce como desamor (cuando en realidad se trata de uno de los momentos de la regeneración, de sí y/o de otros).

Con la maduración, se aprovecha el factor tiempo para digerir lentamente las experiencias calibrando su intensidad antes de que hagan eclosión (interna, externa) al no obtenerse inmediatamente los efectos o los resultados que se desean. El deseo se renueva y aumenta el disfrute de la sexualidad cuando literalmente se volatilizan las emociones o pensamientos que antes estaban dirigidos a dominar el aspecto afectivo de las relaciones, y que por tal motivo restaban vitalidad y placer a las experiencias.

Este tipo de movimiento necesariamente redefine los valores, replantea objetivos y genera nuevos anhelos en general, modificándose incluso el tipo de relaciones sexuales y materiales (dinero, bienes raíces). De esta manera, se inicia una nueva experiencia con el aspecto físico de la vida, encontrando que resulta ser una fuente de cualidades que se pueden renovar tantas veces como sea necesario, y comprendiendo que el sentido de término o de fin es, entonces, relativo a la capacidad de vitalizar y de generar.

Se trata de una percepción que resulta del desarrollo del pensamiento, el que primeramente observa y comprende las situaciones antes que ceder a reacciones desde la autoridad interna cuando los afectos se ven comprometidos, pudiendo así reconocer cuándo hay necesidad de cambio (propio, ajeno) y elaborar las transiciones afectivas que suponen.

La energía liberada de las formas físicas y emocionales es empleada por la actividad mental para descubrir su propia fuerza. Es una sublimación que permite un nuevo tipo de desarrollo, incrementa el potencial magnético y renueva afinidades. El enfoque mental concentra la energía en puntos precisos hasta que precipita a través de distintas formas que sin embargo responden a una única intención definida y particular.

©Julia Pérez Bustamante. Todos los derechos reservados.

El Escorpión

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Tres Mancias

Mi nombre es Julia Pérez Bustamante y resido en Argentina. He estudiado y practicado diversas mancias durante décadas y actualmente me dedico a realizar lecturas de monedas (I Ching), de cartas de Tarot y de cartas astrológicas. En todas ellas, mi perspectiva es pragmática y laica, enfocada en aportar información real, precisa y útil para que el consultante tome decisiones por sí mismo.

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